domingo, 8 de febrero de 2015

DIOS - EL CÁLIZ DE SANACIÓN

 

Tomado del Diario de El Puente de la Libertad.
¡Siento un gran regocijo! Finalmente, después de tanto tiempo ustedes han escuchado Mi callada voz, y su amable espíritu escucha con gusto a Mi música insonora, reverberando a través de las silenciosas cámaras de sus dulces corazones. Sus revolventes sentidos han sido aquietados, así como los turbulentos vientos cesan en su arrastre, así como los iracundos ímpetus de la tormenta se disuelven y la quietud que emana de la Misericordia de Dios se impone sobre todo. Así ahora la quietud y paz de Mi corazón reposa sobre el sobrecargado espíritu de ustedes. YO SOY la Presencia de Dios que mora en el interior, y no hay ningún otro poder aparte de Mí. El bien y el mal no son más que los motivos de su alma, impuesto sobre la pura esencia de Mis Energías. Ustedes hacen de su Dios-Padre-Madre, en la imagen y semejanza Divina de Mí Mismo. Ustedes son mi hijo-hija, imbuidos con el aliento de Mi eterna Vida, Belleza y la Perfección de Divinidad. ¡YO SOY!, y así ustedes también se han convertido en ese YO SOY, ya que constituye su Herencia Divina.
 
Ustedes son verdaderamente la imagen y semejanza de su Creador, ya que YO SOY ese YO SOY. Hace mucho, pero mucho tiempo, Yo los envié adelante para habitar en el mundo de la forma, de manera que pudieran crecer en belleza y expandir su perfección -con la cual están dotados en gran medida. Rodeados por la infinita variedad de forma en Mi creación, ustedes llegaron a darle forma a un Dios separado de mi, olvidando que la mismísima forma en sí, no era más que una concentración Divina de Mi Esencia, el infinito YO SOY. Doquiera que ustedes estén, doquiera que la vida exista, allí YO SOY.

Dentro de la Llama de Mi corazón la semilla de la creación habita en paz, en entereza y en perfección. Ustedes han aceptado Mis creaciones y han hecho de ellas dioses falsos, olvidando a su progenitor. ¿Acaso no ves, hijo mío, que tus males y tribulaciones no son más que los efectos de tu olvido? Al desconocer que YO SOY ese YO SOY, has adherido tus propias creaciones, nacidas de tus propias pasiones y deseos, a tu corazón, y has hecho un Dios de tu propio ser errante. YO SOY el Dios Eterno de Vida. Soy Yo, tu Dios Padre-Madre, quien descarga la abundancia de todos los tesoros de Mi reino, poniéndola a tu alcance y uso. Soy YO quien te da una salud vital y fulgurante, así como también bienestar doquiera que puedas estar. Los dioses creados por ti no son más que los gobernantes de tu enfermedad, de tus odios, de tu codicia y de todas tus limitaciones. Las feroces tormentas que han oprimido tu espíritu valiente no son más que las exhalaciones de tus falsos dioses, los cuales has nutrido mediante tus ministraciones y reverencias, a lo largo de tus múltiples encarnaciones en esta bella Tierra.

La hora de la Resurrección Cósmica está a la mano, y te estoy llamando a Casa. Ven a Mí ahora, oh, preciosa llama mortal de Mi Divinidad! Permite que Mi Esplendor ilumine tu rostro. Permite que Mi voz se convierta en el eco de Mi Canto de júbilo. Permite que el regalo de Mi Aliento te eleve a la inmortalidad. Ven a Mí, tu Dios Padre-Madre. Acepta ahora la vida abundante que está fluyendo a través de toda la creación. Ya no llores más dentro de la prisión que tú mismo has conformado para ti con la sustancia de tus propios falsos conceptos y acrecencias. Todos los latidos de tu corazón contienen dentro de sí ahora mismo, toda la perfección, toda la sanación, la abundante descarga de todo lo que puedas necesitar o desear, para hacerle frente a todos tus requerimientos. ¡Escúchame con atención! Acepta ahora de parte Mía, tus túnicas sin costuras de Liberación, y aparta el velo de tus lágrimas y lamentaciones. Revestido con tu nuevo ropaje, prepárate ahora para el viaje de regreso a Casa, a Mi eterno Reino del Cielo, de donde no necesitarás salir ya más. No te retrases ya más, oh, hijo de Mi Corazón.
 
Contémplame ahora. Escucha Mi Llamado ¡YO SOY tu Dios! ¡He venido a sanar tus heridas, he venido a iluminar tu espíritu, he venido hoy a ponerte en Libertad.

Amados Hijos del Dios Uno, sus pies están sobre el Sendero de la Liberación. Así como en centurias pasadas ustedes buscaron la liberación personal de la opresión de una monarquía injusta, así ahora sus almas buscan la liberación de la opresión de las pasiones y los deseo s de su naturaleza mortal, los cuales actúan como barrotes frente a su LIBERACIÓN INMORTAL.
Sus almas, al escuchar el clamor de corazón interno de sus seres, se encienden con la añoranza nostálgica por regresar a su hogar en el Reino Celestial de Mi Amor. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que probaron sus alas en vuelo hacia los Ámbitos de la Conciencia Crística. Es poco lo que sus alas sin usar soportarán su peso terreno en este viaje celestial. El musgo de sus iniquidades y los pecados de sus omisiones se aferran tenazmente alrededor de dichas alas y tiran de ustedes hacia abajo, para que no puedan elevarse al cielo sin nubes de Mi Ámbito. Sin embargo, YO SOY su Dios-Padre-Madre -ustedes mismos-su vida-su mismísimo TODO.
Vengan, Hijos de Mi Latido, vengan y reclamen su derecho natal. Inhalen dentro de sí Mi esencia dadora-de-vida, restauradora-de-vida, resucitadora y flamígera de Amor Divino, y sean renovados. Permitan que sus cansados sentidos se regocijen en las gloriosas aventuras que esperan por ustedes en sus viajes de retorno a Casa, donde los dolores y placeres pasajeros cederán el paso a Mis éxtasis eternos. Su mundo mortal no es más que la manifestación de esfuerzos personales, desilusiones, penas y energías desperdiciadas. Vuelvan ahora sus rostros hacia Mí, y sigan la Estrella Diurna de Mi flameante antorcha dentro de sus corazones. En su iluminación sin sombras, sus pies con toda seguridad encontrarán el camino al cielo, sin golpearse contra piedra alguna, ya que YO SOY siempre a su lado para apoyarlos y sostenerlos.